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El conocimiento ancestral está salvando vidas en Bolivia

Los pueblos indígenas están utilizando su conocimiento, su lengua  y su liderazgo comunitario para transmitir información de generación en generación para mejorar su preparación ante desastres.

Aunque Bolivia reconoce oficialmente a 36 naciones indígenas, casi la mitad de la población ha sido excluida de los datos e información utilizados para diseñar planes de riesgo de desastres.  

Las alertas tempranas a menudo han sido poco claras, sólo se comparten en español o están desconectadas de la vida cotidiana de las personas y del conocimiento tradicional.

Con el apoyo de Practical Action, las comunidades trabajaron para cambiar eso reuniendo prácticas ancestrales y aprendizaje liderado por la comunidad con herramientas de comunicación sencillas y prácticas. 

Las mejoras en la toma de decisiones sobre riesgos de desastres ayudarán a 20.000 personas a reducir la vulnerabilidad en áreas que ya enfrentan impactos climáticos cada vez más severos.

“Fortalecer la resiliencia comunitaria no sólo consiste en el acceso a las tecnologías disponibles. Requiere información que sea culturalmente relevante y fácil de entender para que las personas actúen.  

En este proyecto, conectamos el conocimiento local de las comunidades con herramientas modernas de comunicación para crear un sistema capaz de generar y compartir mensajes claros y que salvan vidas para la prevención y respuesta a desastres.”

Leon Lizon, jefe de proyectos en Practical Action en Bolivia

 

Este cambio ha sido especialmente visible en el territorio de Tacana, donde los líderes comunitarios identificaron la gestión de riesgos y la planificación del uso del suelo como prioridades para proteger a su población. A través del Consejo Indígena de Mujeres Tacana (CIMTA), la  iniciativa Epuna ebuetsuji cuana (Mujeres que enseñan) reunió a 30 mujeres para aprender, liderar y compartir soluciones basadas en su conocimiento y las alertas. Seis de estas mujeres ya han adoptado este enfoque en casi el 80% de su territorio, alcanzando a más de 300 personas. 

“Cuando las mujeres se reúnen en su propio espacio, hablan abiertamente sobre los cambios que observan en el clima y cómo afectan a sus familias, pueden buscar soluciones conjuntas.

A través de este proyecto, aprendimos unos de otros y desarrollamos soluciones prácticas que tienen sentido para nuestras comunidades. Ahora queremos compartir lo que hemos aprendido para que otros también puedan fortalecer su resiliencia.” 

 Selenia Amutari Marupa, miembro del CIMTA

El trabajo también documentó más de 30 indicadores naturales utilizados durante generaciones para anticipar eventos climáticos como indicadores naturales que son utilizados sobre todo por las personas adulto-mayores (sabios y sabias comunales) quienes pueden pronosticar el comportamiento del tiempo leyendo las plantas, los animales y patrones estacionales.

Estos forman ahora parte de los planes locales de gestión de riesgos y están alimentando los esfuerzos nacionales de alerta temprana a través del trabajo con la Plataforma de los Pueblos Indígenas contra el Cambio Climático (PILCCC), el Viceministerio de Defensa Civil (VIDECI, SINAGER-SAT) y el  Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI).   

Para facilitar la comprensión de la información sobre riesgos,  el personal de Practical Action y Clear Global trabajó con las comunidades para saber qué entienden por riesgo y cómo utilizan otros conceptos relacionados. Los Institutos de lengua y cultura aymara y tacana formaron parte de este proceso para validar y apoyar los primeros glosarios de términos de riesgo de desastres en lenguas indígenas. Estos se han compartido mediante rotafolios, cartillas, posters y mensajes de radio, asegurando que las alertas tempranas lleguen a más personas en términos claros y familiares. 

El proyecto también ha reforzado la gobernanza, apoyando a las autoridades indígenas para liderar la planificación local de desastres de manera que refleje sus propias prioridades, culturas y necesidades territoriales. Estos enfoques están ahora vinculados a los sistemas municipales, ayudando a potenciar la resiliencia a largo plazo en ambos territorios.

Los principales resultados del trabajo incluyen:

  1. Conocimientos indígenas e indicadores naturales integrados en los planes locales y municipales de riesgo de desastres.
  2. Terminología relacionada con el riesgo de desastres traducidos al aymara y tacana y compartidos a través de materiales accesibles.
  3. 30 mujeres indígenas se formaron como líderes de resiliencia, y seis ya replicaban actividades en la mayor parte de su territorio.
  4. La comunicación de alerta temprana fue reforzada  mediante radio local, manuales, ilustraciones y otros materiales accesibles para las personas.
  5. Las autoridades indígenas apoyaron la planificación de gestión de riesgos alineada con las prioridades comunitarias.
  6. Trabajo colaborativo entre territorios indígenas y entidades municipales y nacionales.

El proyecto de Inclusión Indígena para la toma de decisiones informada de reducción del riesgo de desastres en Bolivia fue financiado por la Fundación Lloyd ‘s Register como parte de su programa World Risk Poll e implementado por Practical Action, CLEAR Global  y la Universidad de Edimburgo

Traducido del artículo en inglés, publicado por nuestra oficina global.