Entre el humo y el miedo: la historia de Bajo Colorado frente al incendio de 2023

Incendios en Rurrenabaque, en la gestión 2023. Foto: ANF

Vilma y Lorenzo nos comparten cómo los incendios forestales invadieron Bajo Colorado, una comunidad indígena del municipio de Rurrenabaque (Beni), que durante los incendios de 2023 sufrieron un fuerte impacto sobre sus vidas, medios de vida y biodiversidad.

Vilma Alameda aún recuerda el día en que el fuego llegó sin aviso. “Vivo aquí en la Comunidad Bajo Colorado”, dice al iniciar su relato. Aquella jornada transcurría con normalidad, mientras trabajaban en la escuela, cuando la alarma se encendió: el fuego se acercaba peligrosamente al colegio y a las instalaciones eléctricas.

Sin dudarlo, toda la comunidad se movilizó. “Todos los comunarios, las comunarias, las señoras más, los niños más, hemos ido a combatir el fuego”. Con palas, machetes y agua en baldes y galones, intentaron detener las llamas, pero el calor era insoportable. “No podíamos ganarle al fuego…ese día era muy desesperante, no sabíamos qué hacer”, relata. Nunca habían vivido un incendio de esa magnitud.

El fuego avanzaba rápido y cambiaba de dirección con el viento. Mientras unos trataban de apagarlo cerca del colegio, otros gritaban que las llamas ya se acercaban a las casas. “El fuego ya está, ya va a llegar a mi casa”, escucharon gritar a un comunario. Entonces todos corrieron sin saber exactamente cómo actuar. “No teníamos experiencia para contrarrestar el fuego, no sabíamos, no teníamos idea de cómo hacer”, cuenta Vilma.

“Las mujeres nos hemos organizado de traer agua del río, hasta los niños con los bidoncitos de dos litros traían ellos”, recuerda. Nadie sentía cansancio; solo había desesperación. Aún así, el fuego avanzó hacia los chacos y las plantaciones de cacao. “Nos ha ganado el fuego… y de ahí nos quedamos sin nada, sin las plantaciones”, dice con tristeza.

De esa experiencia quedó una enseñanza clara. “Aprender a manejar el fuego creo que es lo más importante que necesitamos aquí en la comunidad, todos”, afirma Vilma. Hoy sabe que una alerta a tiempo y organizarse puede marcar la diferencia.

Vilma Alameda, recuerda el trabajo de mujeres y niños en el incendio de la gestión 2023

Una historia similar, marcada por pérdidas profundas, es la de Lorenzo Miro, también de Bajo Colorado. “Mi nombre es Lorenzo Miro, soy de la comunidad Bajo Colorado”, cuenta. Hace algunos años, durante una larga sequía, el fuego comenzó a avanzar desde zonas vecinas. El humo cubría todo y el ambiente se volvía irrespirable. “Era sumamente triste, el humo era insoportable”, recuerda.

Pese a los esfuerzos comunitarios, el fuego arrasó con montes, animales, sembradíos y finalmente con su casa. “He terminado una casa de jatata… ahí tenía mis ollas, mis máquinas, mis machetes, todo, ya no había nada, todo lo ha quemado el fuego”, relata. La pérdida lo dejó devastado. “Me sentí triste, porque quién me va a dar, de dónde voy a sacar plata”, dice, recordando los días en que tuvo que pedir prestadas herramientas para volver a empezar.

Con el tiempo, Lorenzo transformó el dolor en aprendizaje. “He aprendido cómo prevenir el fuego”, afirma. Hoy aconseja a sus nietos: “Hijitos, no van a quemar… esta quema va a volar, va a llegar al techo, va a arder la casa”. La experiencia lo hizo más cuidadoso y consciente del riesgo.

Actualmente, Lorenzo ha vuelto a sembrar maíz, arroz, plátano y cacao, con la esperanza puesta en el futuro. “Ahí está ahora mi sembradío”, dice con orgullo. En la comunidad, el aprendizaje es colectivo. “Nosotros nos colaboramos… cuando chaqueas, avísale a tu compañero”, explica.

Las voces de Vilma y Lorenzo reflejan la memoria viva de Bajo Colorado: una comunidad golpeada por el fuego, pero fortalecida por la experiencia. Entre el dolor de lo perdido y la esperanza de lo aprendido, hoy sus habitantes saben que prevenir y manejar el fuego es clave para proteger su territorio, su vida y la de las generaciones que vienen.

Lorenzo Miro, perdió su casa por el incendio en Bajo Colorado el año 2023

En este contexto, Practical Action fortalece la resiliencia climática en los municipios de Rurrenabaque y San Buenaventura contribuyendo a fortalecer las economías locales mientras se conserva la biodiversidad a través de su programa Bosques resilientes y economías sostenibles y del de Reducción de riesgos y resiliencia climática que busca fomentar la resiliencia y minimizar los efectos de los desastres a través de la gestión de riesgos de desastres, enfoques de acción anticipada y mecanismos de transferencia del riesgo.

Estos programas son impulsados por el Fondo Flamenco para Bosques Tropicales (BOS+) y el Programa para la Resiliencia Climática de la Alianza Zurich impulsado por ZZurich Foundation.

Practical Action/ DA