La fuerza de los pueblos indígenas amazónicos en Ecuador y Perú: Salvaguardando la vida y el bienestar del planeta 

La Amazonía late al ritmo de los pueblos que la habitan. En sus ríos, bosques y humedales no solo descansa la mayor biodiversidad del planeta, sino la historia viva de comunidades que, desde tiempos inmemoriales, son sus principales protagonistas; son los pueblos indígenas en la Amazonía quienes conservan y dan vida al territorio. Sin embargo, proteger nuestra Amazonía es un desafío constante, marcado por brechas históricas y presiones externas.

Conmemorando el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, alzamos la voz para visibilizar una realidad de tenacidad, derechos y esperanza. Presentamos historias que significan una suma de esfuerzos en Ecuador y Perú para apoyar la gobernanza territorial, a través del fortalecimiento organizativo, el impulso de la bioeconomía y el ejercicio de la equidad de género. Estos son los rostros y las historias de pueblos que conservan los bosques y se mantienen en pie, en suma, por la defensa de la vida. 

Gestión territorial y conservación 

Un claro ejemplo de estos esfuerzos es el de 3 cochas recuperadas y 32 familias salvando el bosque. A través de la gestión de 3 cochas y su repoblamiento con especies de peces como Piaractus brachypomus (paco) y Colossoma macropomumla comunidad Shawi Bancal, conformada por 32 familias, ha logrado asegurar su soberanía alimentaria mientras protege el equilibrio ecológico de la zona, a través del fortalecimiento de la gestión participativa y el aprovechamiento sostenible de los recursos hidrobiológicos presentes en las cochas de la zona. 

No obstante, su conservación se ve amenazada por persistentes presiones externas. Hacer frente a estos desafíos requiere de un apoyo urgente y solidario hacia esta labor que resulta vital para el planeta. 

En esa misma línea, destaca el territorio ancestral del pueblo Kandozi: un territorio de vida que protege el corazón de los humedales amazónicos del Perú. En uno de los paisajes con mayor biodiversidad del mundo, ubicado en el Datem del Marañón (Loreto, Perú), se está escribiendo un nuevo hito para la conservación global. El territorio de la Nación Kandozi ha sido reconocido oficialmente como TICCA*. Una población de menos de 5,000 personas ha logrado organizarse para conservar con éxito más de 1 millón de hectáreas de humedales, bosques y lagos. 

*Territorios y Áreas Conservados por Pueblos Indígenas y Comunidades Locales 

Este monumental esfuerzo de conservación no requiere de intervenciones externas, sino de gobernanza indígena viva. Mediante acuerdos colectivos, los Kandozi regulan la extracción de recursos, vigilan el lago Musa Karusha contra la pesca ilegal y, a través de organizaciones de mujeres, recuperan especies clave como la tortuga taricaya. 

Al transmitir estos conocimientos de generación en generación, los Kandozi garantizan la continuidad de su cultura, su identidad y sus medios de vida, actuando como la primera línea de defensa de un ecosistema crítico para la estabilidad climática de todo el planeta. 

  

Como parte de las estrategias de conservación activa, se ha implementado también la compensación de multas forestales. En 34 comunidades, más de 2.7 millones de soles en multas han sido compensados a cambio del compromiso de conservar 235 352 hectáreas de bosque durante los próximos cinco años.  

Comunicación y formación comunitaria 

Sumado a ello, en la Amazonía, jóvenes indígenas toman la palabra. La defensa del bosque también se libra con la comunicación. 25 jóvenes talentos parte de CORPI SL, el Gobierno Territorial Awajún y el Gobierno Territorial Nación Wampis se han formado como comunicadores. Estos jóvenes líderes indígenas vienen implementando campañas de comunicación sobre las amenazas que enfrentan en sus comunidades (derrames de petróleo, impactos del mercurio en la salud, entre otros), logrando llegar a más de 300 personas. 

Para complementar estos esfuerzos desde el ámbito institucional, funcionarios públicos, líderes y lideresas amazónicas se especializan en diseño de proyectos, entendiendo que el cambio real necesita aliados en todos los frentes. En una iniciativa clave para la gobernanza, 15 participantes, entre ellos, funcionarios públicos provenientes del Gobierno Regional Amazonas, las municipalidades provinciales de Santa María de Nieva y Datem del Marañón, la municipalidad distrital del Río Santiago y representantes indígenas, se graduaron luego de 4 meses de clases, en el curso de “Formulación de proyectos de inversión pública en materia ambiental con enfoque de uso sostenible de la biodiversidad”. 

Como resultado de esta especialización, los graduados cuentan con herramientas actualizadas para diseñar proyectos de inversión pública que promuevan el financiamiento del Estado en territorios indígenas a fin de dinamizar las actividades de aprovechamiento de los recursos, garantizando la sostenibilidad ambiental, económica y social junto a las comunidades. 

El rol fundamental de las mujeres al sostener la vida del territorio  

Por otro lado, es esencial reconocer que las mujeres sostienen la vida del territorio. La exclusión en la Amazonía tiene rostro de mujer: en Perú, apenas 12 alcaldesas fueron elegidas en 260 distritos amazónicos; en Ecuador, solo 4 en 21 provincias. Sin embargo, las lideresas están reescribiendo la historia. En Macas (Ecuador), mujeres de diversas nacionalidades impulsadas por la CONFENIAE han trazado sus propias agendas de desarrollo.  

De igual modo, en Perú, el Programa Mujer de AIDESEP ha creado una «Caja de Herramientas» construida desde las chacras y asambleas para proteger sus saberes frente a las amenazas externas. 

A la par, el Programa NUWAS/NUAS impulsa su autonomía. A través de la biojoyería, la moda amazónica y la alfarería, las mujeres transforman la biodiversidad en bionegocios que miran a mercados sostenibles. Con capital semilla y revalorización cultural, no solo generan ingresos dignos, sino que aseguran el tejido comunitario. Apoyar el empoderamiento de las mujeres indígenas es, en esencia, garantizar la integridad de los bosques.  

De la Amazonía al mundo: Una voz unida frente al clima  

La Amazonía no sabe de fronteras. A través de la Escuela de Gobierno Indígena y Desarrollo Amazónico (EGIDA) y la Escuela de Diplomacia Indígena, líderes de Ecuador, Perú y Bolivia comparten experiencias sobre gobernanza y financiamiento climático. En el marco del BLF Andes Amazónico, más de 80 jóvenes lideres recibieron capacitación desde la EGIDA y x desde la Escuela de Diplomacia Indígena, logrando replicar sus voces en diferentes espacios. Juntos, preparan las propuestas que los pueblos amazónicos llevarán unidos a escenarios globales como la próxima COP30 en Brasil. El mensaje es claro: el conocimiento tradicional es la mejor ruta hacia un futuro sostenible.  

La Amazonía late al ritmo de los pueblos que la habitan. En sus ríos, bosques y humedales no solo descansa la mayor biodiversidad del planeta, sino la historia viva de comunidades, de sus pueblos indígenas, que, desde tiempos inmemoriales, conservan y alimentan sus territorios, hacen frente a los desafíos y a la crisis climática. 

Para conocer más sobre nuestras acciones y cómo seguir sumando esfuerzos, visita www.blfandesamazonico.org 

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Estás historias son parte de la implementación del proyecto BLF Andes Amazónico —liderado por Practical Action en consorcio con Naturaleza y Cultura Internacional, AIDESEP, WWF, Terra Nuova y COSPE—, con el apoyo financiero de Desarrollo Internacional del Reino Unido en el marco del Fondo de Paisajes Biodiversos.