La urgencia de un cambio de enfoque para disminuir la crisis: Acciones tempranas frente a El Niño Costero en Piura y Lima
Escrito por: Giorgio Madueño, Abel Cisneros, Miluska Ordoñez, Fiorella Ramos
Practical Action y la Cooperación Ambiental y Humanitaria de Suiza – COSUDE a través de su Hub Regional Lima apuestan por un cambio de paradigma: actuar antes del desastre.
En Perú, los desastres por lluvias intensas no son hechos aislados: se repiten año a año y afectan, sobre todo, a las poblaciones en mayor situación de vulnerabilidad. Históricamente, eventos recurrentes como el fenómeno El Niño o El Niño Costero han resultado en cifras alarmantes de pérdidas de vidas y personas heridas. Por ejemplo, el Niño Costero de 2017 generó pérdidas aproximadas de 4 mil millones de dólares, mientras que el ciclón Yaku en 2023 dejó daños estimados en 650 millones de dólares impactando fuertemente a sectores como vivienda, educación, salud y transporte.

Regiones como Piura y Lima Este son especialmente críticas. Las áreas de ladera, zonas bajas, de ribera o cercanas a quebradas concentran a miles de hogares con limitada capacidad de respuesta. Las condiciones climáticas y una gestión territorial insuficiente incrementan de manera significativa el riesgo de la población frente a inundaciones.
Frente a este escenario, las acciones centradas en la respuesta posterior al desastre resultan insuficientes. Practical Action, en colaboración estratégica con el Hub Regional Lima, proponen un cambio de enfoque para implementar estrategias que reduzcan los impactos antes de que la crisis se agudice.
Acción temprana
Para reducir una posible crisis y evitar que las intervenciones lleguen solo “después del desastre”, una estrategia es la activación de una cadena planificada de medidas antes de que la emergencia se materialice o se sientan sus impactos más fuertes, utilizando pronósticos confiables, protocolos claros y recursos pre-acordados de forma articulada. Este enfoque es conocido mundialmente como acción temprana.
Podemos comprender mejor este concepto analizando la intervención ocurrida en Lima Este y Piura como parte del proyecto “Alerta temprana y acción temprana ante múltiples amenazas climáticas (MHEWEA) en los países andinos” implementado por Practical Action con el apoyo técnico y financiero de la COSUDE.
A inicios de este año, la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño – ENFEN pronosticó el desarrollo de El Niño Costero lo cual dio inicio a un periodo de amenaza constante por lluvias anómalas y extremas en ciudades de la costa que podían sufrir daños similares a eventos ocurridos en el pasado.
Bajo el enfoque de acción temprana, y ante la declaratoria de emergencia por lluvias intensas y eventos asociados relacionada a El Niño Costero, el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) y los gobiernos locales articularon una serie de acciones clave para reducir el impacto de una posible crisis, como parte de la intervención impulsada por Practical Action con el apoyo de la COSUDE.
Entre dichas acciones se incluyeron la revisión de protocolos, el refuerzo de la vigilancia hidrometeorológica y el pre-posicionamiento de materiales clave para salvaguardar y proteger a las familias, así como para reducir los impactos de inundaciones, huaicos y otros peligros asociados a lluvias intensas.
Las acciones se desarrollaron en dos regiones: Lima (en los distritos Chosica y Chaclacayo) y Piura (en el distrito de Cura Mori) para atender a más 1500 hogares con un total de 6.000 personas que podrán acceder de forma oportuna a recursos clave para afrontar una posible emergencia.
Evento en desarrollo: de la previsión a la acción
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI) emite pronósticos y avisos a nivel nacional. En el contexto de El Niño Costero ya alertado, estos avisos adquieren especial relevancia, pues marcan el momento en que la amenaza adquiere una probabilidad más alta de ocurrencia en el corto plazo, durante la vigencia del aviso. Dicha información se actualiza conforme el evento avanza, hasta días antes de que comiencen las lluvias.
Cuando los pronósticos se confirman mediante elementos establecidos, por ejemplo, lluvias extremas registradas, aumento sostenido del caudal en la parte alta y desplazamiento del agua hacia zonas bajas; comienza la fase crítica. En el caso de Piura, por ejemplo, la experiencia hidrológica del río Piura indica que puede producirse un desborde lento y que se extienda sobre el territorio en los próximos días. Ese margen es vital para actuar.
En esta intervención se han identificaron tres sectores:
- Protección de vivienda (shelter): Instalación comunitaria de sacos terreros y barreras modulares en viviendas expuestas, pre-posicionamiento de herramientas y bienes básicos no perecibles, kits solares móviles para espacios seguros, e identificación previa de albergues temporales.
- Agua, saneamiento e higiene (WASH): Limpieza y despeje de drenajes en zonas críticas, protección preventiva de fuentes de agua, distribución de kits de higiene, contenedores móviles para transporte de agua segura, e instalación de bladders en zonas con riesgo de interrupción del servicio (Piura).
- Salud (riesgos sanitarios y prevención de brotes epidémicos): Activación de brigadas comunitarias para identificación de personas en mayor vulnerabilidad, vigilancia epidemiológica comunitaria, y comunicación preventiva sobre enfermedades asociadas a lluvias intensas.
La intervención aborda un territorio extenso y recurrente a inundaciones. Como no es posible atender a todas las familias expuestas, se prioriza a las más vulnerables: aquellas con menos recursos propios y menor capacidad de movilizarse. Estas familias son identificadas con mecanismos oficiales como el sistema de Focalización de Hogares de los gobiernos locales y la articulación con la red de salud.
¿Qué pasa si el evento no ocurre?
Ningún recurso se pierde. Los bienes se transfieren a los municipios, con compromiso formal de mantener la lógica de implementación para la siguiente temporada de lluvias. Una proporción se entrega directamente a comunidades seleccionadas. Para insumos perecederos como alimentos o medicamentos se propone organizar simulacros que pongan en práctica el Protocolo de Alerta Temprana – PAT y extraer lecciones de la experiencia.

Un cambio de enfoque
El pre-posicionar bienes antes del desastre no es un gasto, sino una inversión más eficiente, que reduce el dolor humano y los impactos diferenciados que dejan los desastres.
Esta iniciativa demuestra que con un accionar coordinado y voluntad política, es posible cambiar la manera en que enfrentamos los desastres. En un contexto de cambio climático, donde la frecuencia e intensidad de los eventos extremos aumenta, la acción temprana no es solo una estrategia técnica: es una herramienta para proteger vidas, reducir pérdidas y construir un futuro más resiliente a las amenazas climáticas.
NOTA: A la fecha se ha transferido equipamiento para afrontar una posible emergencia a los gobiernos locales de Chosica, Chaclacayo y Cura Mori. Asimismo, se ha capacitado a los actores clave a nivel local para implementar el enfoque de acción temprana.