Anticiparnos a los desastres empieza en el territorio
Escrito por: Mónica Cuba, Patricia Choquevilca, Leon Lizon/ Equipo de Practical Action Bolivia

La brecha entre la alerta y la acción
En Bolivia enfrentamos riesgos climáticos cada vez más complejos, frecuentes y en cascada. Pasar de un déficit hídrico severo a incendios forestales y luego a inundaciones repentinas es una realidad que exige no sólo prevención, sino superar el enfoque reactivo para reducir los impactos antes de que el evento ocurra o llegue a su punto más crítico.
Aunque los pronósticos precisos y con suficiente margen de tiempo, son la base de la acción anticipatoria, representan el 50 % de la solución. El porcentaje restante, recae en políticas claras, protocolos con presupuestos pre-acordados y sistemas de alerta temprana inclusivos y efectivos. Hoy, en efecto, los modelos climáticos y sistemas de alerta temprana son cada vez más precisos; la potencialidad de saber cuándo podría ocurrir una inundación o dónde se tendrá un déficit hídrico es alta. Y, aun así, las familias siguen perdiendo sus medios de vida y las brechas de pobreza se engrosan. La razón es simple, aunque estructuralmente compleja: saber no basta si la información, las decisiones y los recursos no consideran, desde el diseño, a quienes viven la primera línea del riesgo del desastre.
Necesitamos normativas claras, la apropiación institucional y los presupuestos preasignados de acuerdo a planificación y protocolos sólidos pensados desde el territorio. Así como necesitamos, fortalecer los pronósticos, generar capacidades y canales para que las alertas no se queden en las capitales municipales, departamentales o nacionales, y se traduzcan en mensajes claros, oportunos y vinculados a acciones concretas en las comunidades o entidades territoriales vulnerables.

Avanzando hacia la anticipación

En Practical Action sabemos esto y estamos trabajando en coordinación con el Gobierno Autónomo Municipal y junto a seis comunidades periurbanas en la cuenca alta del río La Paz para aportar a que comunidades vulnerables anticipen y respondan mejor a amenazas climáticas mediante sistemas de alerta temprana y la promoción de acciones tempranas con enfoque de cuenca y orientados a multiamenazas.
Avanzamos fortaleciendo el Sistema de Alerta Temprana (SAT) con enfoque más inclusivo y adaptado a las realidades y necesidades de las poblaciones expuestas al riesgo. Esto implica fomentar la articulación y participación basada en el conocimiento del riesgo, garantizar que la información llegue directamente a las poblaciones expuestas, con mensajes claros y accionables que las personas cuenten con las capacidades necesarias para anticiparse y responder.
Nuestra estrategia no se limita a instalar únicamente estaciones de monitoreo hidrometeorológicas, trabajamos directamente con autoridades, personal técnico municipal y líderes locales para que la Acción Anticipatoria pase de ser una propuesta a una política pública local. Esto significa fortalecer la gobernanza del riesgo, aportando a las políticas existentes, promoviendo la articulación de actores, integrando los protocolos de acción en los instrumentos de planificación, y buscando asegurar la asignación de presupuestos para su eficacia y sostenibilidad.
Trabajamos a partir de la realidad y los aprendizajes locales, para construir protocolos de alerta y acción temprana contextualizados informados del riesgo y escalables. De esta manera, los protocolos no surgen únicamente del ámbito institucional, sino que integran los conocimientos, capacidades y necesidades locales, fortaleciendo su pertinencia y aplicabilidad municipal, y aportando con lecciones aprendidas para el nivel nacional.
El aprendizaje de este proceso es parte de un intercambio continuo con socios como la Cruz Roja en Bolivia, el Consorcio de Agencias Humanitarias de Bolivia y el Equipo Humanitario País, con quienes además se trabaja en una hoja de ruta que pueda aportar a las políticas y herramientas, en el proceso que lidera el Viceministerio de Defensa Civil.
Traduciendo alertas en acción
¿Cómo convencemos a una autoridad local de liberar recursos antes de que caiga la primera gota de lluvia? La clave reside en la confianza y la legitimidad. Esto no se logra sólo con información técnica, debe incluir evidencia, traducción cultural, el diálogo de saberes.
Un aspecto central es reconocer que el monitoreo del riesgo no depende sólo de la tecnología. En el marco del Proyecto Alerta y Acción Temprana multiamenaza en los Andes, complementamos la vigilancia técnica con el saber local, buscamos que la comprensión del riesgo se base en el contextos donde trabajamos y que el dialogo de saberes y conocimientos sean el puente para generar esa legitimidad.
Señales territoriales como el comportamiento animal y otros indicadores naturales aportan lecturas clave para interpretar las amenazas; esta complementariedad permite fortalecer el conocimiento del riesgo, optimiza el monitoreo y genera retroalimentación para avanzar hacia alertas más oportunas, pertinentes y contextualizadas.
La territorialización del riesgo funciona, como un puente entre el conocimiento y prácticas locales y la institucionalidad: lo que se construye y valida en las comunidades puede traducirse en decisiones, protocolos y mecanismos institucionales para actuar antes del impacto.

Financiar la acción anticipatoria interconectadamente
A medida que se avanza en las discusiones de la 14.ª Plataforma Global de Diálogo sobre Acción Humanitaria Anticipatoria, nuestra atención se centra en las discusiones y aprendizajes sobre la escala sostenible de la Acción Anticipatoria., que se integra en las normativas multinivel -con una base nacional sólida que sustente e interactúe con las competencias subnacionales, en los sistemas de planificación y presupuesto de los gobiernos nacionales y subnacionales. La experiencia de otros países aportará a establecer líneas claras y mecanismos de financiación que confíen en estas estructuras locales, generen capacidades y canalicen los recursos para fortalecer los sistemas preexistentes.

El proyecto Alerta y Acción Temprana Multiamenaza en los Andes es implementado en Bolivia, Ecuador y Perú, por Practical Action, miembro de la Alianza Zurich para la Resiliencia Climática, con el apoyo técnico y financiero de la Cooperación Ambiental y Humanitaria de Suiza, desde el Hub Regional Lima y cofinanciado con la ZZurich Foundation.