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Comunidades indígenas de Pilón Lajas firman histórico acuerdo para la conservación del área protegida y protección de los ojos de agua

RB-TCO Pilón Lajas. Foto ibolivia.org

En un acto histórico para la Reserva de la Biósfera y Tierra Comunitaria de Origen Pilón Lajas, 5 comunidades indígenas firmaron un convenio de conservación con el objetivo de proteger sus bosques y en especial los ojos de agua que abastecen a cientos de familias locales.

Este acuerdo es impulsado por el Consejo Regional Tsimane Mosetén (CRTM) y la Reserva de la Biósfera y Tierra Comunitaria de Origen (RB-TCO) Pilón Lajas, en el marco de la cogestión de esta área protegida, cuenta con el  apoyo de Practical Action. Durante los siguientes cinco años, busca enfrentar los efectos del cambio climático, las sequías y los incendios forestales que afectan gravemente a la región.

Un acuerdo impulsado por las comunidades para proteger el agua

La presidenta del CRTM, Magalí Tipuni, destacó que este convenio responde a las necesidades de las comunidades y sumar alianzas para lograr este fin.

«Buscamos que instituciones como Practical Action puedan ayudarnos en la conservación de los ojos de agua que tenemos en nuestras comunidades, porque venimos sufriendo la sequía. No hay agua en las comunidades».

En muchas de las comunidades, el Acuerdo establece la conservación de cuatro hectáreas alrededor de los ojos de agua, con restricciones estrictas: no se permitirá el chaqueo, la quema, la tala, ni el depósito de basura. Eduardo Cuarta, corregidor de la comunidad Río Hondo, explicó que el principal objetivo es “cuidar la toma de agua y cuidar el agua de la comunidad”.

En la comunidad de San José de Canaán, Jorge Pachicanchi resaltó que su comunidad se comprometió a no intervenir en las áreas designadas. «No se va a botar basura, no se va a chaquear…, eso es para que el ojo de agua no se seque». Por su parte, Juan Pache Sánchez de Bajo Colorado, explicó que la decisión tiene un fuerte componente espiritual vinculado con su cultura: «Nuestro derecho es conservar nuestra agua para nuestros hijos y para que no se pierdan… vamos a cuidarlo, plantarlo para que no se seque en el futuro”.

En San Luis Chico, Donato Tayo, corregidor de esta comunidad, enfatizó la urgencia de la acción: «Si no cuidamos, el ojo de agua se seca… en otras comunidades ya ha pasado». La comunidad se compromete a realizar un monitoreo mensual del ojo de agua para garantizar su conservación.

Beneficios para las personas, los bosques y la fauna

El vínculo entre el agua y la vida es un tema recurrente en los testimonios de los líderes indígenas. Eduardo Cuarta explicó: «El agua no sólo nos beneficia a nosotros, también a los animales: antas, jochis, a todos». Así también, Rogelio Ramos, miembro del comité de agua de Río Hondo, resaltó la responsabilidad comunitaria para cuidar el bosque y evitar contaminantes. «Tenemos que cuidar el bosque, proteger de basuras y químicos».

El respaldo técnico y el monitoreo comunitario

Álvaro Segovia, director de la RB-TCO Pilón Lajas, explicó que el convenio permitirá a las comunidades monitorear sus propios recursos naturales. «Con esto se logra que ellos se apropien y se empoderen de sus recursos». Cada comunidad selecciona qué elementos conservar, como fuentes de agua, bosques, fauna, y definen los indicadores para su monitoreo.

Segovia también destacó que el monitoreo será realizado por jóvenes guarda territorios previamente capacitados. «Este proceso de formación es clave para que las comunidades realicen mediciones y análisis de sus recursos de manera efectiva». En esta primera fase, se dotará a las comunidades de herramientas accesibles como GPS y material para medir los niveles de agua.

Restricciones y desafíos en la conservación

Como área protegida, Pilón Lajas tiene zonas en las que no se permite ninguna actividad, ni siquiera de subsistencia. Sin embargo, Álvaro Segovia reconoció que a veces la conservación genera tensiones. «Si sólo les pedimos que no corten, que no hagan, nace un conflicto… por eso buscamos proyectos productivos sostenibles para disminuir la presión sobre el bosque».

Entre las alternativas productivas promovidas se incluyen huertos comunales, cultivo de cacao, café y meliponicultura, actividades que también buscan generar ingresos para las comunidades sin dañar el ecosistema.

La intervención de Practical Action en el territorio

Efraín Chávez, responsable del proyecto Fortalecimiento de la conservación y gestión sostenible del territorio Tsimane-Mosetén y la Reserva de la Biosfera y Tierra Comunitaria de Origen Pilón Lajas implementado por Practical Action con apoyo del Fondo Flamenco para Bosques Tropicales (BOS+), explicó el propósito del convenio: «El objetivo es promover la gestión sostenible del territorio indígena Tsimane Mosetén, donde las comunidades, identificaron tres prioridades de conservación: las fuentes de agua, los bosques y los cultivos agrícolas, en especial el cacao criollo».

Para abordar estos desafíos, el proyecto busca concientizar sobre la prevención de incendios, dado que los incendios forestales tienen efectos devastadores en la región, como la pérdida de cultivos y la reducción de fuentes de agua.

«Los incendios, debido al cambio climático, están afectando las fuentes de agua, que ya no tienen el mismo caudal que antes», comentó Chávez. Por ello, el proyecto incluye un componente de manejo integral del fuego, y se están llevando a cabo capacitaciones sobre prevención de incendios. Un ejemplo de esto es la implementación del Sistema de Información y Monitoreo de Bosques, que permite a las comunidades monitorear focos de calor a través de sus dispositivos móviles.

Además, el proyecto entregó a las comunidades kits de monitoreo y herramientas agrícolas que les permitirán el monitoreo de los ojos de agua y manejar sus parcelas de forma más sostenible y productiva,.

Financiamiento y expectativas

El financiamiento es uno de los grandes retos del Convenio. Magalí Tipuni subrayó la importancia de gestionar recursos para asegurar que el proyecto tenga continuidad. «El papá del presidente actual, ha sido quien denominó a nuestro territorio área protegida, ahora el hijo tiene que dar continuidad… tenemos la esperanza en el gobierno para protegernos y cuidarnos al sector tan vulnerable que somos nosotros«.

Álvaro Segovia aseguró que «el Estado cubre solo el 13% del presupuesto del sistema de áreas protegidas, por lo que se están evaluando opciones como los bonos de carbono y los créditos verdes para asegurar el financiamiento a largo plazo».

Magalí Tipuni hizo un llamado a la conciencia global: «Nosotros como pueblos indígenas no destruimos…solo pedimos el derecho a vivir tranquilos. Si cuidamos y protegemos, vamos a seguir teniendo agua por mucho tiempo».

Este Convenio de conservación es un paso histórico hacia la conservación de los recursos naturales, pero también un llamado urgente para que el mundo reconozca la importancia de proteger nuestros ecosistemas, no solo para las comunidades indígenas, sino para la humanidad en su conjunto.

Este proceso es parte del programa Bosques resilientes y economías sostenibles de Practical Action, y fue posible gracias al apoyo del Fondo Flamenco para Bosques Tropicales (BOS+).

Por: Practical Action/ David Alavi